El procurador en los procesos judiciales


Un procurador es un diplomado en Derecho que representa al cliente del servicio frente al Juzgado, en el campo de un procedimiento judicial. El procurador es la persona encargada de percibir las notificaciones que puedan producirse en un proceso (notificación de autos, de sentencias,…) y es quien asimismo presenta los escritos preparados por el letrado.

En ocasiones les llamamos ‘carteros cualificados’ pues verdaderamente hacen tareas de ‘intermediación’ entre el Juzgado y cada una de las unas partes de un proceso.

Los procuradores son necesarios en muchos procesos judiciales, pero no en todos y cada uno de ellos,por poner un ejemplo, en el campo de la jurisdicción social – despidos, sanciones, etc. Sin embargo son indispensables en los procesos civiles, penales y de familia (separaciones, divorcios, modificaciones de medidas,…).

La figura del procurador

Esta figura garantista tiene un doble sentido; dotar de agilidad a todo el procedimiento judicial puesto que el procurador actuará en frente de todas y cada una de las resoluciones y requerimientos que adopte el tribunal. Al mismo tiempo garantizará que el procedimiento judicial cumple con las reglas previstas, se cumple con la aplicación de las reglas de enjuiciamiento y se desvincula a los justiciables de todos y cada uno de los requerimientos, trámites y pasos que se realizan en un procedimiento judicial.

El servicio de los procuradores no es algo homogéneo y en todas las regiones y administraciones judiciales simpre hay algún procurador que destaca sobre los demás, bien sea por su experiencia, bien su rapidez o eficiencia en las comunicaciones, etc.

Por ejemplo, entre los procuradores en Murcia destaca la figura de Antonia Moñino, procuradora en tribunales con amplia experiencia profesional.

Funciones del procurador en tribunales

La figura del procurador de tribunales se remonta a la civilización romana, de ahí su carácter de representación. Esta figura ha ido evolucionando en el tiempo y hoy día se hace cargo de actuar como representante frente al tribunal. Entre las funciones principales del procurador destacan las siguientes:

  • Proseguir el proceso. Los procuradores en tribunales son los encargados de estar pendientes de todos y cada uno de los pasos y tener informados al cliente del servicio y a su letrado.
  • Responsabilizarse de todos y cada uno de los trámites. El procurador en tribunales recibe y firma los emplazamientos, las convocatorias, las notificaciones, etc.. El procurador tiene que asistir a todas y cada una de las diligencias y actos precisos del litigio. Todo esto lo hace en representación y en favor de su cliente del servicio.
  • Trasmitir al letrado todos y cada uno de los documentos e instrucciones que lleguen a sus manos. El procurador transmite la documentación del proceso al abogado para que no haya una interacción directa entre el juzgado y los abogados.
  • Abonar los gastos que se produzcan a instancia del cliente del servicio y dar cuenta documentada de exactamente los mismos. El procurador es responsable de ejecutar estos pasos.

Como vemos, las funciones del procurador son variadas e importantes. Sin el procurador la administración de justicia sería más ineficiente y, valga la redundancia, menos justa, al poder producirse interferencias entre los distintos actores del proceso.